Para este pequeño caracol, la calabaza es una colina por explorar. Su concha en espiral se alza sobre el cuerpo alargado y liso, mientras sus dos tentáculos oculares apuntan hacia el tallo alto.
Sigue la curva de la concha y compárala con el zarcillo enroscado de abajo. Imprime la página o colorea online, dando colores diferentes a las dos espirales e imaginando la próxima parada del caracol.









