Esta chimenea de cuento recuerda a un viejo tocón. Las ramas cortas y las patas en forma de raíces rodean el arco del hogar; arriba descansa una gran hoja de arce.
Los marrones cálidos le dan un aspecto de bosque, aunque también puedes pintarla de verde musgo. Después de colorear la copia impresa, imagina la cabaña donde encajaría esta curiosa chimenea.









