Una hoja de roble se convierte en un gran abanico para este conejito. Sus lóbulos redondeados enmarcan la carita, mientras la pata libre descansa sobre el pecho.
Prueba tonos cobrizos y dorados en la hoja y un gris suave para el conejo. Sigue las nervaduras en papel o compara colores de otoño al colorear en línea.









