Un erizo adulto se inclina para saludar a su cría con un suave toque de hocico. Las hojas de roble caen sobre ellos y otra descansa entre sus patas en este tierno momento otoñal.
Usa tonos parecidos en los dos erizos para resaltar su aire de familia. Luego elige un color distinto para cada hoja e inventa un pequeño relato sobre lo que harán después.









