Una hoja curvada forma un pequeño techo sobre este erizo que descansa. Una ramita sostiene el refugio junto a un lecho de hojas caídas, y cerca hay una bellota. El erizo asoma la cara con las patas delanteras recogidas.
Prueba una hoja dorada como techo y hojas cobrizas debajo, dejando la cara del erizo más clara. Imprime gratis el dibujo para una pausa tranquila de otoño o coloréalo online e inventa un nombre para este escondite del bosque.









