Un pequeño Maine Coon duerme hecho un ovillo sobre un cojín sencillo, con una escena tranquila y dulce. El cuerpo recogido, los ojos cerrados, las orejas con mechones, las patitas pequeñas y la cola esponjosa hacen que el gatito sea fácil de reconocer.
El cojín puede pintarse en azul suave, lila, amarillo claro o cualquier tono acogedor, mientras el gatito queda en crema, marrón arena, gris pálido o colores inventados. Las formas redondeadas ayudan a colorear sin prisa.
Esta lámina para colorear va muy bien para niños pequeños, momentos de descanso y actividades calmadas con mascotas. Aporta una página suave dentro de la serie de gatos Maine Coon.









