Un gatito persa somnoliento descansa sobre un cojín sencillo, con los ojos cerrados y la cola curvada. La postura tranquila deja zonas amplias de pelaje, una almohada suave y una carita serena para colorear con calma.
Esta lámina encaja con temas de hora de dormir, rincones silenciosos del aula y actividades sobre cómo descansan los animales. El cojín puede ir en tonos suaves, y el gatito quedar blanco, crema, plateado, gris azulado o en el color favorito de cada niño.









