Un gatito siamés pequeño está sentado dentro de una cama para gatos, con orejas altas y mirada curiosa.
La cama puede llevar rayas, colores suaves o un estampado inventado, y el gatito admite tonos crema y oscuros.
Es una escena de interior fácil de entender para casa, aula o un rincón tranquilo de manualidades.









