Un cachorro shiba inu se sienta junto a una huella grande y redondeada. Las orejas erguidas, la cola enroscada, las mejillas espesas, las patitas pequeñas y la cara de zorro mantienen la escena claramente ligada a la raza.
Los niños pueden pintar la huella de un color divertido o convertirla en una marca de barro, mientras el cachorro recibe tonos rojos, crema, sésamo o negro y fuego. Las formas amplias hacen que la página sea fácil.
Úsala para hablar de mascotas, rastros, patas de animales, razas de perros o una actividad sencilla para preescolar, casa y clase.









