Un cachorro husky se sienta cerca de una caseta pequeña de jardín. Se distinguen el tejado, la entrada, los mechones de hierba, la cola curvada y la cara contenta del perro.
La caseta puede parecer de madera, estar pintada de colores vivos o decorarse con tonos favoritos. El husky queda grande y claro, así que la escena es acogedora sin volverse difícil.









