Una manzana asada rellena descansa en una fuente pequeña con asas. Una rama de canela sobresale del relleno y una hoja aporta un detalle fresco a este postre otoñal.
Conserva algo de rojo o verde en la piel y prueba un amarillo cálido para la pulpa asada. Combina dos tonos en las distintas partes de la fuente para darle un estilo propio.









